Peter Bowman (David Morse) es un ingeniero contratado por la sucursal de una compañía petrolera para construir una represa en una zona montañosa de Suramérica. Cuando un grupo de narco-guerrilleros lo secuestra la compañía llama a Terry Thorne (Russell Crowe), un ex soldado australiano experto en negociación de rehenes, para que arregle su liberación. Pero luego la subsidiaria quiebra, la compañía petrolera se desentiende del problema y Thorne es sacado del caso. Alice Bowman (Meg Ryan), esposa del ingeniero, le pide que continúe trabajando para ella y trate de convencer a los secuestradores de entregar a Peter a cambio del dinero que ella ha podido reunir. Terry Thorne tendrá que echar mano de todos sus recursos para devolver a Peter a una esposa que ha empezado a interesarle más de lo que el sentido común consideraría recomendable.