Tom Mullen (Mel Gibson) es un exitoso multimillonario, dueño de una aerolínea. Tiene una bella esposa y un hermoso y saludable hijo con los que comparte una vida calmada y apacible en la comodidad de su lujosa y envidiable casa.
En el momento menos esperado toda esta felicidad se vendrá abajo cuando Sean (Brawley Nolte), el hijo de Tom, sea secuestrado. La incertidumbre se intensifica cuando Tom se da cuenta de que no hay nada en este mundo, ni siquiera pagar el elevado rescate, que pueda asegurar la vida de su hijo.
Es en este momento cuando Tom, muy a pesar de los deseos de sus esposa Kate (Rene Russo) y de los consejos del FBI, decidirá tomar la justicia en sus manos diseñando un plan radical y poco ortodoxo que no sólo pondrá en peligro su matrimonio, su reputación y su empresa, sino que también pondrá en riesgo la vida de su hijo.