Alison "Allie" Jones (Bridget Fonda) es una diseñadora de software en la ciudad de Nueva York, que acaba de terminar con su novio Sam Rawson (Steven Weber). Al enterarse de que Sam la engañó con su ex esposa, Allie pone al individuo de patitas en la calle.
Para conservar su morada en el upper west side de Manhattan, Allie deberá encontrar un nuevo compañero de departamento, por lo que coloca un anuncio en la prensa buscando a una chica, con intereses similares, con la que pueda compartir el peso de la renta. Después de innumerables entrevistas y una cantidad enorme de niñas raras, Allie finalmente conoce a Hedra "Hedy" Carlson (Jennifer Jason Leigh), una mujer tímida y de buenos modales que a los ojos de Alison, parece ser la compañera perfecta.
La convivencia se hace fácil para Allie y Hedy que pronto establecerán una bonita amistad. Sin embargo, las apariencias engañan y la que parecía ser una chica recatada y de buena familia se convertirá en una mujer extremadamente insegura y co-dependiente, llegando a poner en peligro mucho más que una simple amistad.