Sean Jones (Nathan Phillips) es un chico que vive en la maravillosa isla de Hawai. Un día, mientras practicaba algo de motocross, Sean presencia el brutal asesinato de un abogado, el único capaz de llevar a la cárcel al terrible y poderoso mafioso Eddie Kim (Byron Lawson).
Después de sufrir un atentado a su vida, Sean es convencido por el agente del FBI Neville Flynn (Samuel L. Jackson) para que testifique en la ciudad de Los Ángeles en contra de Kim, quien se ha convertido en uno de los criminales más buscados de Estados Unidos. Neville se encargará ahora de la seguridad de Sean hasta el momento de colocar tras las rejas a Eddie.
Pero Eddie no tiene la menor intención de que Sean aterrice sano y salvo en la ciudad de Los Ángeles y se encarga de llenar la cabina del avión con más de 400 serpientes venenosas.