Jill Johnson se ve obligada a cuidar niños en una casa inmensa, completamente sola. para pagar su deuda telefónica. Un extraño comienza a llamarla haciendo observaciones raras. Jill decide comunicarse con la policía para que rastree las llamadas y se aterra cuando se da cuenta de que el hombre que llama quiere entrar en la casa. Entonces, huye desesperada con los niños. El resto de la historia es su lucha por sobrevivir.