

Sheldon (Jim Parsons) es físico teórico; nació y se crió en el seno de una familia extremadamente religiosa en el este de Texas. Con una mente brillante, Sheldon es lo que se podría calificar como niño superdotado. Tiene dos doctorados y un master, se sabe más inteligente que el resto de la gente y no tiene reparos en hacerlo saber con tal de ganar una discusión. Es un tipo al que le cuesta entender las convenciones sociales y -para ser honestos- no le interesa mucho comprenderlas.
Tiene un coeficiente intelectual de 197, pero le es muy difícil entender las sutilezas del lenguaje coloquial, por lo que se le hace muy difícil detectar el sarcasmo, la ironía y hasta el sentido del humor, pues es un tipo muy literal.
Sheldon además, es un hombre, que aunque no lo admite, sufre de varios desórdenes obsesivos compulsivos, que lo obligan a sentarse siempre en la misma silla, tener las mismas rutinas alimentarias y tocar tres veces seguidas la puerta cuando va de visita. Es un tipo amable y honesto, incapaz de mentir, solidario y buen amigo.